jueves, 26 de enero de 2017

ESTADO CIVIL: CONSTRUCCIONES LAVAR A 30ºC

Se dice, se comenta que juntando un par de etiquetas de unas camisetas se logra hacer una tienda de campaña canadiense familiar. ¡Y yo me lo creo!
Y es que el tema de las etiquetas se nos ha ido de las manos hace muuuuuuuucho tiempo. Pareciera que en vez de etiquetas nos coloquen pergaminos, porque siendo sincera en cuanto lavas la ropa esas lindas etiquetas se enrollan que da gusto, ¡y esto teniendo suerte!, que como encima no te acompañe, la próxima vez que te pongas la prenda en cuestión acabarás desesperada porque exactamente no sabrás como arrancar esa maldita etiqueta sin provocar más daños a parte de las llagas que te está dejando.
Al final en un día de desesperación empiezas prenda por prenda a dar tijeretazos por las bravas y al terminar te encuentras con una colección exagerada de “hecho en”, “lave”, “no lave”, en varios idiomas cual diccionario políglota y te da por pensar en la barbaridad desperdiciada en tela haciendo que tu mente comience a pensar en diferentes maneras de reciclaje. Miras al montón y empiezas a hacer tus cálculos: “con esto tengo para dos edredones nórdicos, una tienda de campaña canadiense de esas familiares, completada con iglú y todavía queda tela para un conjunto de chubasquero, paraguas y sombrero para la lluvia.”
 Si es que mirándolo bien… ¡todo son ventajas! (Ironic Mode On)