Amanece, día importante por delante y... ¡Sorpresa!
Ahí está él, con su imponente presencia y rojo, muy rojo.
Ni con maquillaje se logra disimular ni un poco, se difumina si acaso... pero ahí sigue, tú sabes que está y que todo el mundo se fijará en "él". ¡El horror!