No sabes muy bien como ha ocurrido pero ha pasado. Ahora eres su "comodín de la llamada". No eres muy consciente cuando has dado ese salto o quizá siempre fue así.
Al principio esa incompatibilidad sólo era un eco, como si viniese viajando por el aire. Y al distanciarte un poco confirmas que sois como el agua y el aceite.